Diferencias entre grafiti y arte urbano

Me preocupa que, tal vez por comodidad o falta de interĂ©s, muchos confunden el grafiti con el arte urbano, simplemente porque algunos artistas urbanos comenzaron como grafiteros. Personajes que con el tiempo descubrieron que podĂ­an hacer grandes obras que los llevarĂ­an incluso a exponer lienzos en las galerĂ­as mĂ¡s importantes del mundo. Pero el grafiti es por definiciĂ³n un tema caligrĂ¡fico que siempre estuvo asociado a pandillas o necesidades de identificaciĂ³n personal de aquellos que hacĂ­an de su "firma" una agresiĂ³n urbana que dañaba las paredes mĂ¡s cuidadas y las descuidadas tambiĂ©n.
Un grafitero no quiere ser artista ni quiere ser encasillado. Es anĂ¡rquico, anĂ³rmico y rebelde.
La palabra proviene del italiano graffiti o graffire, que su vez nos llega del latĂ­n scariphare, ‘incidir con el scariphus’ es decir con un estilete o punzĂ³n, que era justamente con lo que los antiguos escribĂ­an sobre tablas y rocas y los jĂ³venes enamorados tallaban corazones en los Ă¡rboles.

Grafiti marcador

Muchos adolescentes cursando sus estudios secundarios suelen vandalizar el camino a la escuela con pseudo firmas que por lo intrincadas usualmente no son legibles y por lo tanto se convierten en una marca de fĂ¡brica del autor. Los llaman "Grafiti marcador" porque suelen usarse marcadores indelebles para realizarlos. Pero tambiĂ©n Ă©sto evoluciona hacia ejecuciones mĂ¡s importantes que utilizan el aerosol como pincel. El desafĂ­o suele ser ubicar dichas firmas en los lugares mĂ¡s difĂ­ciles o complicados de alcanzar. En ciudades como San Pablo se suelen ver en las fachadas de edificios de mĂ¡s de 20 pisos, en Ă¡reas que desafĂ­an las leyes de la fĂ­sica e implican la toma de grandes riesgos para poder ubicarlos allĂ­.

Grafiti aerosol

Hacerlo en el frente de una comisarĂ­a, ferrocarriles, fĂ¡bricas abandonadas, subterrĂ¡neos, o en las fachadas de edificios institucionales, asĂ­ como en monumentos histĂ³ricos o de gran valor cultural, hace que la practica haya sido catalogada en casi todo el mundo como ilegal. Se trata, ni mĂ¡s ni menos, de la destrucciĂ³n del espacio pĂºblico o el daño del mismo, con costas para su reparaciĂ³n que suelen salir de los impuestos de los vecinos.


Esta situaciĂ³n de ilegalidad deriva en la necesidad de realizar la obra antes que puedan ser detectados por las autoridades o denunciados por los vecinos, como asĂ­ tambiĂ©n la de mantener un fĂ©rreo anonimato. AsĂ­, ademĂ¡s de los diseños rĂ¡pidos a mano alzada, aparecen obras en estencil y otras en empapelados realizados previamente y pegados de manera rĂ¡pida en el lugar. De estas vertientes han nacido grandes artistas conceptuales de origen grafitero como Bansky , seudĂ³nimo de un artista britĂ¡nico que ha llegado a ser mundialmente conocido por sus icĂ³nicos diseños y que ha llegado incluso a incursionar con mucho Ă©xito en las galerĂ­as de arte.

Estencil Bansky


A medida que nos alejamos de la obra caligrĂ¡fica nos acercamos al arte y en la medida en que se intervenga en zonas permitidas sin vandalizar, nos acercamos a la legalidad.
Porque, gracias a Dios, sĂ­ existe el arte urbano mural y las intervenciones urbanas realizadas por artistas callejeros que usualmente obtienen permiso del frentista o son incluso subvencionados por diversas asociaciones de arte municipales o nacionales.
No es justo confundirlos.

Empapelado
Levalet - Estrasburgo - Francia

Aunque el arte sea anĂ¡rquico por definiciĂ³n, no es lo mismo quien violenta el espacio pĂºblico que quiĂ©n lo embellece.

Mural Etam Cru - Primavera

Los artistas urbanos trabajan de cara al pĂºblico, interactuando con los vecinos, creando gigantografĂ­as con el uso de grĂºas y andamiaje si es necesario, gracias a que su aporte al paisaje urbano es reconocido y agradecido por quienes habitan la ciudad.

John Pugh - Trompe lĂ³eil

Ésto no quita que un grafitero llegue a ocupar el mismo espacio con otra obra. Es que en sus propios cĂ³digos, ninguna pared tiene dueño y cualquier obra es efĂ­mera y puede ser vandalizada o reemplazada libremente.
Por eso los mejores artistas urbanos intentan lograr que sus obras se encuentren en medianeras, o en altura, para así dificultar que un grafitero las dañe intencionalmente.

ARYZ Valencia Campus

En Buenos Aires, Argentina, seis medianeras del barrio de Palermo fueron intervenidas por referentes del arte urbano local e internacional entre noviembre y diciembre de 2014. El “Proyecto DĂºo” convocĂ³ a 12 artistas por duplas y fue organizado, mediante concurso pĂºblico, por la productora Underground con apoyo del Gobierno de la ciudad.


Para un grafitero Ă©sto es venderse al establishment y bajar las banderas de la libertad creativa, pero para el vecino es un regalo para los ojos. Porque el verdadero arte embellece y maravilla. Incluso puede convertir los rastros del drama de la guerra en un momento de reflexiĂ³n y belleza.

Mural Klimt en Siria


Seguramente algĂºn especialista disentirĂ¡ con mis apreciaciones y expandirĂ¡ el termino grafiti a cualquier obra callejera. Se escudarĂ¡ en que el arte no debe ser complaciente y que en la medida que genere en el espectador alguna reacciĂ³n emocional, ya sea amor o repulsiĂ³n, es arte. Que no tiene por quĂ© ser legal o autorizado ya que estĂ¡ destinado a vencer tabĂºes y derribar muros.
Macanudo, pero eso no es lo que pienso yo.
Arte sin estética, para mí no es arte.

Taluego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnologĂ­a de Blogger.

Pages